Guía para escribirte un cuento.

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Intentaré descubrir tu comienzo perfecto.
Encontraré el complemento de tu sonrisa encogida, de tu mirada profunda.
Buscaré en tus manos el detalle de tus pensamientos.
Verificaré cada paso en tu andar pausado, en tu caminar incompleto.
Describiré las formas de tu mirada concentrada en la mía.
Cuando sienta que acaban tus sonrisas, estaré cerca... Estaré cerca para terminar el día, para poder comenzar de nuevo, estaré para así toparme con tus últimos pasos indecisos, y definir tu inesperado final inconcreto.

Diario de la desesperada.

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Muéstrame tu secreto escondido tras las ramas del árbol. Cuéntame sobre la tarde donde tus nubes se asomaban para apartar la luz que no te dejaba observar. Llévame donde sólo tu puedas llorar. Si quieres píntame las mil caras que quieras expresar. Pero por sobre todo mata esta hueva’ que se me ocurrió publicar.

No me dejas dormir. No me dejas despertar.

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Ella se sentó justo ahí. Sabía perfectamente que hacer. Espero tranquilamente que fuera la hora indicada, pero de un momento a otro algo estropeó su concentración.

: Llego a la base. Cuidado.

Prendes un cigarro, tal vez dos. Algo te distrae.

: Se pasea, no pierdas la calma.

Intentó tranquilizarse, no podía comenzar el día de esa manera, gritó muy fuerte en su interior y volvió a poner esos ojos serios, esos que nunca se ven tan bien.
Por fin llega el momento, Se desplaza y olvida, pero al tomar asiento se encuentra con la locura del nuevo sol. Se acomoda, y se distrae.

: ¿Qué es lo que ves?

Aun tiembla, mueve la cabeza, piensa en palabras, inventa imágenes, pasadizos, excusas.

: Prende tu cigarro con calma, no hagas el ridículo ahora.

Comienza a caminar hacia la nada, pero muy decidida. Aprovecha de conocer el nuevo terreno.
Cuando por fin lo pierde de vista, puede recobrar la cordura, y pensar bien en sus nuevos proyectos. Aun no sabe que es lo que espera de si misma pero tiene perfectamente claro por donde comenzar la búsqueda.

: Cuidado! Está frente a ti y no haces nada. Retrocede, no caigas.

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Estamos en sintonía.

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: No me queda nada en la bolsa, hermano
: Qué pasa cariño, qué no sabes nada?
: Inútil hombrecillo, vuelve.
: Gooooooooooooooooooooo!!!
: Te amo guatón.
: Pasa toda las hueas’ loco, si no erai’
: Cuida a mi papá y mi mamá. Ayuda a toda mi familia, y acompáñame en las tareas difíciles, amén.
: Dos de azúcar, porfa.
: Alo, está la Vale?
: No tengo.

Sin cohete estela , sólo queda tomar caramel.

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• café fresco
• leche
• salsa de caramelo
• Jarabe de vainilla.


Añada dos cucharadas de jarabe de vainilla a un bol de 16 onzas (1/2 litro apx). Añada la 1/2 taza de café fresco elaborado (expreso) seguido en 8 onzas (250 cc apx) de leche cocida al vapor.
Añadir 3 a 4 cucharadas de salsa de caramelo a la bebida. Revuelva antes de beber.


ATENCIÓN: no intente hacerlo en casa. La receta no es fiable. Deje que una maquina lo haga por usted.

The only moment we were alone

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: Explosions in the sky.

15 step

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How come I end up where I started?
How come I end up where I went wrong?
Won't take my eyes off the ball again
You reel me out then you cut the string

How come I end up where I started?
How come I end up where I went wrong?
I won't take my eyes off the ball again
First you reel me out and then you cut the string

You used to be alright
What happened?
Did the cat get your tongue?
Did your string come undone?

One by one
One by one
It comes to us all
It's as soft as your pillow

You used to be alright
What happened
Et cetera, et cetera
Facts for whatever
Fifteen steps
Then a sheer drop

How come I end up where I started?
How can I end up where I went wrong?
Won't take my eyes off the ball again
You reel me out and you cut the string

Hoy desperté y era otoño

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Aun no sé si el se cruzo en mi camino, o yo en el de el, pero se había aparecido muy sorpresivamente ante mis ojos, con una dicha inexplicable.
El siempre andaba muy campante por la vida, intentando constantemente tocar el cielo, pero inevitablemente con sus pies clavados en la tierra.
Su vestimenta colorida me llamaba mucho la atención, sobre todo cuando el viento jugaba con su pelo y lo hacía retorcerse de cosquillas.
Parecía que sus brazos largos se iban a enredar frente a cualquier movimiento.
Así lo sentía. Cada meneo expulsaba una brisa muy particular mientras dibujaba en el suelo miles de sobras distintas.
Desperté y era otoño, y con sus hojas cayendo el me invitaba a arrimarme a su lado.

Solita.

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Que casualidad fue encontrarte justo acá, yo tan puesto, vos tan apuesta.

Que sofisticado fue invitarte a coquetear, yo tan lento, vos tan regia.

Nos dejamos arrastrar corriente abajo hasta que el ruido nos tapo y le dije: yo te quiero conocer igual, no nos mira nadie despejemos el lugar, solo tu y yo.

Algunas noches soy un fácil, no acato limites

Como un flash nadie nos mira alrededor

Solita te das cuenta que te gusto, que estabas confundida en la pavada total, que estas enamorada de un chico como yo.

Tengo que aprender a fingir más, y a no mostrar lo que siento.

Siento el impulso de alzar mi voz al infinito, para reclamar un lugar en tu corazón.





… Tiempo atrás lo salpicabas todo con tu encanto.

Éramos salvajes sin frenos para el amor.


"Babasonicos, disco: Anoche."

Como un flash...

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Se acercaba la noche y ella aun no sabía que prenda del closet elegir. Era una tarea muy difícil ya que parecía ser la noche donde la buena impresión importaba.
Salió de su casa y caminó muy lentamente para llegar con un leve retraso al punto de encuentro y así volverse un poco más importante. Parecía que tras cada paso que daba la primavera se asomaba por sus mejillas del nerviosismo. Al llegar a la base se desenvolvió muy tranquilamente, ya se sentía totalmente en confianza. Se sentó en un sillón junto a el y comenzó a disfrutar de la noche. La alegría era tal que parecía como si nunca hubiera reído en su vida. Con frecuencia cruzaba con el, palabras y miradas, compartían la risa y los recuerdos muy amigablemente, pero siempre formando parte del ambiente. El se desenvolvía de una forma cariñosa y simpática hacía ella, la trataba con ternura y afecto.
Así pasaron los minutos sin que nadie se diese cuenta. Mientras el cielo hacía lo suyo con el transitar del tiempo, el resto del mundo notaba lo activos que estaban.
De repente el ambiente se transformo, y todos comenzaron a olvidar lo que les aquejaba en el día.
El se mantuvo lejos por un momento, mientras ella intentaba distraerse por todos los medios, pero necesitó de su cercanía para conservar el pensamiento.
Sus manos intentaron quedarse en su territorio, pero solo hizo falta un roce para que se mantuvieran unidos todo el tiempo que restaba. Ella deslizó la mano suavemente por su cuello, mientras el se apoderaba de la otra para posarla en su espalda. Luego la abrazo por la cintura de esa forma, como si nunca la fuera a soltar. Así intercambiaron contactos una y otra vez, pero siempre guiados por el, mientras jugaban con sus risas y con la complicidad de sus miradas.
El mundo seguía ahí, pero ellos solo se encontraban el uno al otro. Jamás alguien la había tocado de esa manera, se sentía encantada y protegida, un poco loca y fascinada.
De repente ella se encontró con el resto de las personas sin quererlo. Ahí fue cuando se separaron, y el mundo volvió a girar. Le hacía falta un poco de aire, pero no era suficiente.
En el camino de vuelta a la realidad se dio cuenta de que a su lado ya no estaba, y no sabía si otra vez lo volvería a estar.
Ya era tarde, opto por acostarse a descansar, e intentar calmar las ganas de volver a sentirlo, pero fue ahí cuando sintió su olor en su cuerpo, y no quedo más que volver a soñar para sentir su roce otra vez.