El escape de la "wo"

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Cansada de ser la última Cavada Ríos en tierras chilenas, Francisca “Pancha” Cavada toma sus maletas para partir rumbo a Marte, donde según ella relata, la espera sus viejos amigos, Bob esponja y Garfield el gato.
Así de sorpresivos, fueron los anuncios de los Cavadas sobre su traslado a diferentes tierras.
La “Pioja” cuenta sobre su emoción y pesar, después de despegarse durante 3 años de Alex “Kike” Cavada, y sobre su impresión ante la partida repentina de Pablo y Nicolás hacia DF.
“Que vuelvan los Cavada”

Todo va a estar bien

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: Aquí estas, por fin nos encontramos, tenía muchas cosas que contarte, ahora… ya no recuerdo nada, desde que te fuiste que he pensado mucho, las cosas no están como antes, todo ha cambiado mucho, todo los planes y es un poco extraño. Hace un tiempo que llego una especie de obstáculo y me desvió todo lo que tenía armado, ¿me entiendes? Yo se que tu haz pasado por esto antes, y por eso quería hablar contigo, creí que quizás contándote lo que me pasaba podría encontrar algunas respuestas, ¿que piensas de esto? Ya no puedo seguir con mi corazón roto.

: ¡Hola! ¡No sabes lo que me paso!
¿Recuerdas nuestra última conversación? Me sirvió mucho, después de todo, tus palabras son muy importantes para mí. Luego de esa conversación mi vida dio un giro, y las cosas comenzaron a salir de maravilla, volví a sonreír e hice nuevos planes, he viajado mucho y he encontrado mucho cariño en mis aventuras. Quisiera que nos juntáramos más seguido a hablar, estoy muy agradecida de ti.

: Una vez más aquí, querida, ¿Qué sucedió? ¿En que te puedo ayudar? Por tu cara pienso que has tenido un problema horrible, me preocupa bastante verte así. La última vez que hablamos estabas tan concentrada en la felicidad que te estaba entregando la vida, no llores, que me pone mal a mi también. Cuéntame, todo mi día es para ti. Te haré un café y traeré algunas galletas para que comencemos a hablar, quédate tranquila que todo va a estar bien, no me volveré a ir de aquí.

No tengo nada.

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Caminó hasta el punto de encuentro, eligió un extremo de esa banca y se sentó. Hasta ahí llegaba ese sol veraniego temible, ese que sin darte cuenta te quema muy fuerte, pero no era un problema aún.
Luego de unos cortos minutos, el apareció con uno de esos cigarros en su mano y música a elección. Cuando ya estaba bastante cerca como para ver su carita, ella miró sus ojos encantada, pareciera que nadie se había dado cuenta aún, pero que lindos ojos tiene este hombre.
Los primeros minutos fueron un poco difíciles, pero era cosa de tiempo. Resulta que luego de, más o menos, 7 minutos, ella terminó su fase de nerviosismo y pudo caminar a su lado. El cada vez que podía reiteraba lo linda que ella era, y ella, por supuesto, jugueteaba un poco con eso, le daba su “que se yo”.
Extraña relación tenía ella con los ojos de el, eran tan pequeños y la miraba tan profundo, que ya casi se ahogaba en el verde agua de sus ojos.
No se como llego hasta ahí, pero ella intentaba no llegar a tener una situación comprometedora, de esas que te obligan a explicar algunas cosas, ¿para qué?
Mientras el hablaba, ella intentaba predecir que venía después, esos nuevos ojos verdes la miraban con emoción y le decían que el no esperaba más de ella, si no que, era todo lo que el esperaba.
Lo que luego sucedió, en verdad no sucedió, esa es la verdad, ella siempre con su distancia, y el intentando ganar confianza.
-
¿Qué hora es?

Ya era la hora de marcharse, el le dijo “Chao” pensando que se volverían a ver. Ella simplemente se despidió.

- Chao (y la besó en la mejilla)

- ¿Hablaremos luego, no?

- Por supuesto, fue un gusto verte, espero que se repita.

- Chao, chao, chao, chao (mientras caminaba alejándose de el)

verdad que si?

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Insisto
Nunca me sentí parte de ese lugar.
Ahora lo recuerdo
El seguía ahí sentado disfrutando.
Este es mi lugar,
Con mis memorias.
No anules nada.
Ahora vuelve aquí este calor que busca excavar los viejos intentos de un viaje anhelado.
Sí, aquí sigue…
Como olvidarlo.
Ayer viaje a la luna
Con un poco de azúcar.
Déjame decirte que volveré,
De ahí, hasta allá.

Directo, acción.

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Directo de un sueño.
Solo un deseo más…
No creas todo lo que digo,
Eso estaría mal.
Solía mirar las figuras en el cielo,
Y luego el intentaba tocarlas con la punta de los dedos.
Extraña sombra cansada,
¿Donde estas?
Quiero compañía otra vez más.
Te toca disfrutar.
Sigo en dirección opuesta al cielo.

Cuando...

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Buenos días, vengo a hacerle compañía.
Desde hoy y durante todas las mañanas que nos queden, estaremos juntos, hasta que se ponga el sol.
Por la tarde pasearemos por diferentes lugares, siempre para conocer cosas nuevas.
Caminaremos lento, observando cada detalle.
Cuando volvamos disfrutaremos de anécdotas y de ricas comidas.
Te acompañare hasta que cierres por última vez tus ojos en el día.
Cuando eso suceda besare tu frente y desapareceré, para luego volver al día siguiente y estar ahí cuando te estires por primera vez en la mañana.
No me cansaré nunca de diseñarte los mil mundos que quieres conocer.
Creare mil puentes para que puedas cruzar los mil mares que imagines.
Inventare para ti millones de maravillas.
Y cuando ya no puedas más de tanta imaginación te llevare a descansar.
Cuando tus manos ya no puedan sujetar nada,
Estaré para sostenerlo por ti.
Cuando ya no entiendas nada,
Estaré para explicarte cada movimiento y detalle.
Nunca estarás solo, siempre estaré para cuidarte,
Estaremos juntos hasta tu último respiro,
Cuando eso suceda me acostare a tu lado para sentir el calor de tu corazón,
El calor de tus sentimientos,
Y te diré adiós para irme contigo de nuevo.

¡Callate!

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Quisieras que nunca me fuera,
Pero aun así me hechas de aquí.
Me voy con mi olor,
Mientras tú te quedas ahí, recordando.
Te escondes para mirar todos los recuerdos,
Hasta que terminas y sales de ahí.
Dibujas tus vivencias y recuerdos.
En algún momento notaras que todo vuelve a estar bien.
Quien sabe, tal vez nos veremos de nuevo.
Me gritas.
Te parece todo tan familiar.
La respuesta esta en mi sombra, que siempre se quedo a tu lado.
Y voy de vuelta en busca de mi otra mitad.
Pero sigue ahí no se quiere ir.
Sigues jugando con mi sombra
¿Qué hacemos?
Te parece que nunca me voy.

Quisiera que nunca te fueras,
Pero ándate,
Sal de aquí.
Llévate tu olor.
Yo me quedare aquí, recordando.
Me quedare escondida
Escondida repasando cada recuerdo.
Cuando termine el chequeo, saldré de aquí.
Pintare mi cielo y jugare con mis recuerdos.
En algún momento veré que todo comenzara a brillar de nuevo.
Quien sabe, tal vez nos veremos.
¡Cállate!
Esto me parece familiar.
Nunca te llevaste tu sombra.
Y aquí vienes de nuevo en busca de tu otra mitad.
Pero esta aquí y no se quiere ir.
Sigo jugando con tu sombra.
¿Qué hacemos?
Me parece que vuelves y te vas…

¿Por qué?

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Muchas veces me acosté aquí mismo a pensar en lo que estaba mal, y deseaba una y otra vez que no me volviera a suceder. Pensaba en cualidades que quizá podía conocer y pensaba en quien las podría tener. Deseaba amar a alguien que me amara igual que el, pero cambiando la forma de ser.
Ahora como muchas veces me acuesto aquí a pensar, y no deseo a nadie más…
¿Por qué el? ¿Por qué si es así? ¿Por qué una y otra vez?
A veces me siento hundida, a veces me siento sola, pero en el fondo sé que el está aquí, porque por las noches lo siento abrazarme y acompañarme.
Me siento tranquila con sus sonrisas y aterrada con sus lagrimas, pero lo siento y se que el me siente a mi.
No se si estoy feliz o triste, Tampoco se como me gustaría que fuera, pero por ahora no me lo pregunto.
Siempre tuve curiosidad en saber que pensaba. Siempre sentí curiosidad por sus miradas.
Me encantaba acostarme a su lado mientras nos observábamos callados, sentía que nada podría alejarme de su lado.
A veces cerraba mis ojos y cuando los volvía a abrir el seguía ahí mirándome, con sus ojos muy abiertos y una sonrisa en los labios.
Hay noches en las que su olor me despierta y rapidamente lo busco en la oscuridad, pero no... Otra vez fue mi imaginación.
¿Por qué el?
Porque amo sus defectos y sus virtudes. Por su sonrisa, por como cierra sus ojitos cuando me da un beso, por su forma de quererme y porque hace de cada momento el más importante.

sleep # 2

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De vez en cuando Lograba dormir sin tener un viaje como consecuencia. Pero normalmente las cosas eran diferentes. Viajaba a lugares raros y muy especiales. La sensación era distinta en cada viaje, y bueno también lo que aprendía y vivía.
Lo que más me llamaba la atención era que en cada lugar el cielo era diferente, y siempre maravilloso.
Bueno de a poco fui descubriendo que tenía este (si se puede decir) don. Y cuando me convencí, decidí aprovecharlo.
Hay que aclarar que el tener este don, tenía una consecuencia importante. El dejar de lado soñar por viajar era muy difícil, pero tenía su fin.

Me dije, que si podía hacer algo tan particular como dormir y despertar en otro lugar, podría hacer algo tan mágico como volar. Era algo difícil, pero no imposible creía yo. Es algo que siempre quise hacer, y estaba convencida de que lo lograría.

Cuando me sentí lista cerré mis ojos y me puse a dormir. Desperté en la cima de un cerro enorme. Parecía ser el momento…
Abrí mis brazos imitando a un pájaro (parecía algo lógico) y conté hasta 3.
1…2…3 y salté.
No podía ser posible, pero lo era. Estaba volando, como nunca nadie lo había hecho. Era impresionante.
Esta de más decir que eran mil sensaciones dentro de mí. Ni siquiera vale la pena intentar explicarlo, porque es imposible.
Nunca nadie sabrá lo significativo que fue, pero siento que mientras yo lo sepa está todo bien.
Luego de eso tenía muchos planes más para mi y este don, pero esta vez, se trataba de algo más normal. Solo que eso vendrá en el próximo volumen.

sleep.

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Me parecía muy extraño que el camino estuviera tan oscuro. No era la primera vez que paseaba por ahí, y nunca había estado así. Busque en mis bolsillos si encontraba un encendedor o algo que me ayudara con la oscuridad, pero no encontré nada.
De vez en cuando se me pasaba por la mente que algo aterrador me podía pasar, era normal después de todo estaba sola y en medio de la oscuridad.
Cuándo deje el miedo atrás me di cuenta que la noche estaba preciosa, y me tire en el suelo. En esos lugares alejados de la ciudad la noche es maravillosa, y parecía justo para la ocasión.
Me tranquilice por un momento, hasta que empecé a escuchar murmullos. En un momento pensé que era una paranoica pero luego parecía muy real todo lo que me estaba pasando. No se me ocurría nada que hacer para poder distraerme. En medio de la oscuridad ¿qué se me podía ocurrir?
Dicen que la mejor forma de que pase el tiempo rápido es dormir, así que eso fue lo que hice. Con la luz de la luna intente notar que no hubiera nada en el suelo que me molestara o algo por el estilo. Me tire al suelo y mirando las estrellas, de a poco me empecé a quedar dormida.
Al fin me quede dormida, pero desperté una vez más, aunque esta vez en otro lugar.